Vivek Badrinath sostuvo que no existe una cantidad perfecta de operadoras móviles y que lo que define la calidad del mercado es la capacidad de cada empresa para invertir en infraestructura.
El director general de la GSMA, Vivek Badrinath, se refirió a la operación que fusionó a Telecom y Telefónica en Argentina y ofreció una lectura que no es la de quienes temen la concentración del mercado. Para este ejecutivo, el debate no pasa por cuántas empresas compiten sino por si las que quedan tienen el tamaño necesario para seguir invirtiendo y mejorando las redes.
Sobre los satélites, Badrinath fue bastante escéptico respecto a que puedan convertirse en una alternativa real a las redes móviles. Reconoció que son útiles para conectar zonas rurales o de difícil acceso, pero sostuvo que en términos de capacidad y rendimiento no están cerca de lo que ofrecen las infraestructuras terrestres.
El mercado argentino de telecomunicaciones quedó en manos de pocos jugadores después de que Telecom absorbiera a Telefónica, y eso despertó debates sobre si los usuarios van a ver afectada la competencia. Según LA NACION, Badrinath sugirió que una empresa más grande puede estar en mejores condiciones de ofrecer servicios de calidad que varias empresas chicas con pocos recursos para invertir.














