La Confederación Sindical dispuso el repliegue nacional de unidades para el próximo lunes 28 y advirtió con avanzar hacia un paro indefinido si no se deroga el Decreto Supremo 5716.
La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia resolvió un repliegue generalizado del parque automotor por 24 horas previsto para el próximo lunes 28 de septiembre, en rechazo al aumento en el precio del diésel derivado de la eliminación del subsidio estatal. La medida fue acordada durante una cumbre del sector en Santa Cruz de la Sierra, donde la conducción gremial exigió la inmediata derogación del Decreto Supremo 5716 por el impacto directo sobre la estructura de costos del transporte.
El secretario ejecutivo de la entidad, Lucio Gómez, detalló que la protesta abarcará la paralización total del servicio en los ámbitos urbano, interprovincial, interdepartamental e internacional, afectando tanto al traslado de pasajeros como al transporte pesado de carga. El dirigente aclaró que la medida se ejecutará mediante el retiro de las unidades hacia los domicilios de los choferes sin la realización de cortes de ruta o bloqueos, garantizando la inactividad operativa de los buses a nivel nacional.
Desde la representación sindical advirtieron que la jornada de reclamo de 24 horas representa la primera fase de un plan de lucha escalonado que se intensificará progresivamente. De no obtener una respuesta favorable por parte del Poder Ejecutivo boliviano durante las siguientes horas, la organización gremial prevé profundizar las medidas de fuerza hasta confluir en una huelga general por tiempo indeterminado.













