La entidad valoró la adjudicación de la Vía Navegable Troncal como una señal de previsibilidad, aunque advirtió que aún quedan desafíos estructurales en transporte y regulación.
La Sociedad Rural Argentina celebró la adjudicación de la nueva concesión de la Vía Navegable Troncal a la unión de empresas Jan De Nul y Servimagnus por un período de 25 años. Según la entidad, la medida aporta estabilidad a una infraestructura clave para el comercio exterior del país.
El proyecto contempla la profundización progresiva del canal, que pasaría de los actuales 34 pies a 38, con la posibilidad de alcanzar los 40 pies navegables en una etapa posterior. También incluye tareas de dragado, mantenimiento y modernización del sistema de señalización, lo que —según el sector— permitiría mejorar la eficiencia del transporte fluvial.
Desde la entidad agropecuaria remarcaron que estas mejoras podrían reducir costos logísticos, disminuir la cantidad de embarcaciones necesarias para el mismo volumen de exportación y aumentar la competitividad del sistema exportador. Sin embargo, advirtieron que la concesión no resuelve todos los problemas del esquema logístico argentino.
En ese sentido, señalaron como desafíos pendientes la modernización del régimen de cabotaje, la integración del transporte multimodal y la actualización de regulaciones e impuestos, además de la necesidad de fortalecer la coordinación entre puertos, rutas y ferrocarriles.













