El químico francés Henri Kagan, distinguido con el Nobel de Química 2026 por la Real Academia Sueca de Ciencias, abrió la puerta a su pasado y contó que no le fue bien en el examen de ingreso cuando recién arrancaba su carrera.
Detrás del Premio Nobel de Química 2026 hay una historia que pocos imaginaban. Henri Kagan, el científico francés que recibió el galardón de la Real Academia Sueca de Ciencias, contó que en sus años de estudiante tuvo que enfrentarse a un primer fracaso: no aprobó el examen de ingreso en el primer intento. Lejos de dejarlo afuera del mundo científico, esa experiencia pareció darle más fuerza para seguir.
Kagan habló sobre sus motivaciones de aquella época y explicó de qué manera logró sostener el interés por la química incluso cuando las cosas no salían como esperaba. Su relato es el de alguien que tuvo que insistir, no el de un genio que todo lo resuelve sin esfuerzo. Eso es justamente lo que hizo que sus palabras tuvieran tanta repercusión en medios y redes.
El Nobel francés se convirtió así en un ejemplo poco usual en el mundo académico: el de un premiado que no tiene problema en contar sus tropiezos. Según LA NACION, la Real Academia Sueca de Ciencias fue la institución que lo reconoció con el premio más prestigioso de la ciencia.














