Las compañías del sector comienzan a sumar funciones basadas en IA para agilizar la planificación de viajes, mejorar la atención y facilitar la gestión de los servicios.
Con el avance de la inteligencia artificial, las empresas de turismo comenzaron a incorporar nuevas herramientas y funciones para optimizar sus operaciones. Uno de los casos es Airbnb, que trabaja en la implementación de soluciones basadas en IA para distintos momentos de la experiencia de los viajeros, incluido el proceso de check-in.
Entre las nuevas funciones aparecen búsquedas de alojamientos, experiencias y servicios mediante texto o voz, filtros con palabras clave y descripciones de propiedades generadas por inteligencia artificial. También se incorporó una nueva modalidad para comparar alojamientos guardados, con resúmenes automáticos de sus principales características.
La atención al cliente también suma herramientas de IA, con un servicio de chat disponible en más de 50 idiomas y una función de voz que permitirá a los huéspedes obtener respuestas por teléfono. Además, la compañía desarrolla soluciones destinadas a los anfitriones para facilitar la gestión y mejorar la experiencia de los visitantes.













