El hecho ocurrió en Paraná, Entre Ríos, cuando un chico de 12 años recibió una fuerte descarga al tocar el portón de la vivienda del religioso. La Fiscalía lo acusa de tentativa de homicidio.

El sacerdote César Schmidt será juzgado en Entre Ríos por presunta tentativa de homicidio, tras ser acusado de instalar una conexión eléctrica precaria en el portón de su vivienda. Como consecuencia, un niño de 12 años sufrió una descarga eléctrica que le provocó graves quemaduras y requirió varios días de internación en terapia intensiva.

La investigación determinó que la instalación había sido realizada por el propio sacerdote, conectando un tejido metálico a un tomacorriente con fines de seguridad. Pericias de la empresa ENERSA descartaron una falla en la red eléctrica y concluyeron que se trataba de una fuente de energía permanente con capacidad de provocar la muerte.

Con esos elementos y el informe médico que acreditó las lesiones sufridas por el menor, la Fiscalía elevó la causa a juicio. El Ministerio Público y la querella solicitarán una condena de seis años y medio de prisión efectiva, mientras que la defensa del sacerdote pedirá su absolución.

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