Las protestas mantienen cerca de 100 cortes en rutas y profundizan los problemas de abastecimiento en distintas regiones del país.
Bolivia inició el segundo mes consecutivo de bloqueos en carreteras y vías públicas, con 91 puntos de corte registrados en siete de sus nueve departamentos. El conflicto, que comenzó el 1 de mayo con reclamos salariales, derivó luego en una crisis política cuya principal exigencia es la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira.
Según reportes oficiales, la región de Cochabamba continúa siendo el principal foco de las protestas debido a su importancia como conexión entre el occidente y el oriente del país. El aumento de los bloqueos ha generado mayores dificultades para el transporte de alimentos, combustibles e insumos médicos.
La situación también afecta a ciudades como La Paz y El Alto, donde se observan largas filas para cargar combustible y problemas de abastecimiento en mercados. Mientras los sectores movilizados ratificaron la continuidad de las medidas de fuerza, el Gobierno sostiene que las protestas afectan gravemente la institucionalidad y descarta, por el momento, avances en una negociación.













