El primer ministro británico calificó el hecho como “terrorista” y prometió reforzar la seguridad de la comunidad judía.
Keir Starmer manifestó estar “profundamente preocupado” tras un ataque ocurrido en el barrio de Golders Green, en el noroeste de Londres, donde un hombre armado con un cuchillo hirió a dos personas de la comunidad judía.
Según la Policía Metropolitana, el agresor atacó de forma indiscriminada a transeúntes y luego también agredió a agentes que acudieron al lugar. Fue detenido con una pistola Taser y quedó bajo custodia acusado de intento de asesinato. El hecho fue posteriormente catalogado como “incidente terrorista” por las autoridades antiterroristas británicas.
Las víctimas, de 34 y 76 años, permanecen hospitalizadas. La policía informó además que el sospechoso, de 45 años, tiene antecedentes de violencia grave y problemas de salud mental. Tras el episodio, el gobierno británico reunió al comité de emergencia COBRA y anunció medidas para reforzar la seguridad comunitaria.
El caso generó fuerte preocupación en el Reino Unido, donde el alcalde de Londres, Sadiq Khan, advirtió sobre una seguidilla de ataques antisemitas recientes y pidió tolerancia cero frente a este tipo de hechos. También se informó que el rey Carlos III sigue el caso desde su visita de Estado en Estados Unidos.













