El nuevo pacto extiende el tratado de Sandhurst y busca frenar los cruces irregulares con mayor cooperación y recursos.
Francia y el Reino Unido firmaron un acuerdo para intensificar el control de la migración irregular en el Canal de la Mancha, tras meses de negociaciones. El entendimiento prorroga el tratado de Sandhurst por tres años y refuerza la colaboración en materia fronteriza.
El convenio prevé un financiamiento británico de hasta 766 millones de euros, con una parte condicionada a resultados concretos en la reducción de cruces. Además, se incrementará la cooperación operativa con más agentes en terreno y mayor intercambio de información entre ambos países.
Las autoridades destacaron que el objetivo es combatir las redes de tráfico de personas y reducir las travesías en embarcaciones precarias, que en 2025 alcanzaron más de 41 mil ingresos irregulares al Reino Unido.













