La vicepresidenta eligió otra ceremonia religiosa y apuntó contra la presencia de dirigentes políticos en el acto oficial.
Victoria Villarruel explicó por qué no asistió a la misa en la Basílica de Luján en homenaje al Papa Francisco y decidió participar en otra celebración religiosa en la Ciudad de Buenos Aires. Según señaló, evitó el acto oficial porque consideró que tenía una fuerte presencia de dirigentes políticos.
La vicepresidenta sostuvo que prefirió asistir a un espacio más vinculado a lo religioso y menos atravesado por la política, y remarcó que su decisión fue coherente con sus convicciones personales. También cuestionó la “politización” del homenaje realizado en Luján.
En la ceremonia oficial participaron funcionarios nacionales, legisladores y referentes de distintos espacios, lo que generó críticas de Villarruel, quien insistió en que ese tipo de actos deberían mantenerse alejados de la disputa política.













