El Brent y el WTI sufrieron una caída superior al 7% luego de que surgieron indicios de negociaciones entre la administración Trump y el gobierno iraní en medio de la tensión en Oriente Medio.
Los mercados reaccionaron rápido y con fuerza: apenas aparecieron señales de un posible diálogo entre Washington y Teherán, el precio del petróleo se derrumbó. El Brent y el WTI bajaron más del 7% en una sola jornada, lo que representa una de las caídas más pronunciadas del año para el crudo a nivel internacional.
Oriente Medio sigue siendo una zona de tensión constante y eso complica cualquier análisis simple. El estrecho de Ormuz, que podría reabrir al tráfico normal, es clave para el abastecimiento global de energía. Pero Yemen sigue caliente, y eso le pone un límite a cualquier festejo prematuro de los que apostaban a la baja de los precios.
Desde el lado político, Trump parece querer mantener las cosas más o menos calmadas antes de que lleguen las elecciones en Estados Unidos, lo que ayuda a entender por qué se apuesta por la vía diplomática en este momento. Según Clarin, la suma de estos factores fue lo que terminó provocando semejante sacudón en los mercados.














