El equipo económico confía en que la desaceleración de los precios consolide una reducción de tasas, mientras el sistema bancario multiplica el financiamiento para la vivienda única.
La desaceleración de la pauta inflacionaria al 1,7% mensual registrada por el INDEC reforzó las expectativas del Palacio de Hacienda sobre un escenario de mayor estabilidad macroeconómica. Este contexto dio impulso al lanzamiento de nuevas líneas de financiamiento hipotecario promovidas mediante licitaciones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES. El esquema inaugural distribuyó 200.000 millones de pesos entre 13 instituciones bancarias, las cuales redujeron sus tasas de interés en dólares o unidades UVA para la adquisición de propiedades.
Entidades como el Banco Nación, Banco Ciudad, Banco Hipotecario y los bancos del Grupo Petersen fijaron opciones competitivas que van desde el 6,5% hasta el 8,5% anual para clientes con acreditación de haberes. Las alternativas abarcan financiamientos con plazos de entre 15 y 30 años, montos máximos que superan en varios casos los 200.000 dólares y facilidades operativas como la tramitación digital. Asimismo, las entidades adaptaron los requisitos de ingreso mínimo, permitiendo en muchos casos la suma de aportes familiares para calificar al beneficio.
La expansión del crédito busca dinamizar el sector de la construcción, facilitar la accesibilidad habitacional y potenciar el consumo en las provincias. El Ejecutivo prevé mantener las licitaciones de depósitos a plazo fijo para sostener el flujo de fondos hacia los bancos y consolidar el abaratamiento de los Préstamos UVA en todo el territorio nacional.













