Clínicas con demoras, copagos y derivaciones a largas distancias por falta de pagos.
El sistema del PAMI atraviesa una situación crítica que impacta en la atención de millones de afiliados en todo el país. En distintas localidades, clínicas y sanatorios comenzaron a imponer cupos, cobrar copagos y extender los turnos hasta cuatro meses, en medio de un conflicto por deudas acumuladas.
En provincias como Buenos Aires y Córdoba, se registran casos de jubilados que deben abonar consultas o trasladarse largas distancias debido al cierre o reducción de servicios en centros de salud privados. Profesionales del sector señalan que, ante la falta de pagos regulares, muchas instituciones pasaron a atender como pacientes particulares hasta que se normalice la situación.
La dinámica genera demoras en estudios y tratamientos, donde solo los casos urgentes o oncológicos tienen prioridad. El resto de los afiliados queda en listas de espera, mientras crece la preocupación por el funcionamiento del sistema y la continuidad de las prestaciones.













