Los primeros vehículos de combate adquiridos por el diputado mendocino cuando ejercía como ministro de Defensa llegaron al Regimiento de Infantería Mecanizado 6 tras completar pruebas y su habilitación operativa.
Se trata de vehículos de origen estadounidense, reconocidos por su movilidad, protección y versatilidad en distintos escenarios de combate, que permitirán mejorar la capacidad de despliegue rápido y respuesta del Ejército. Su incorporación apunta a reemplazar material antiguo y fortalecer las unidades mecanizadas con tecnología más moderna y adaptable a los desafíos actuales.
El proceso incluyó pruebas de funcionamiento, ajustes técnicos y capacitación del personal encargado de operarlos y mantenerlos. En este sentido, efectivos argentinos recibieron instrucción específica para familiarizarse con los sistemas del Stryker, tanto en conducción como en operación táctica, con el objetivo de garantizar su correcta integración en las unidades.
Desde el Gobierno destacan que esta adquisición forma parte de un plan más amplio de reequipamiento militar, orientado a recuperar capacidades estratégicas tras años de limitaciones presupuestarias. En esa línea, sostienen que la llegada de estos vehículos mejora la capacidad disuasiva y la operatividad del Ejército en misiones de defensa y apoyo.
No obstante, como ocurre con otros proyectos de modernización, la iniciativa también abre el debate sobre la inversión en Defensa y la planificación a largo plazo. A pesar de ello, el oficialismo insiste en que se trata de una decisión necesaria para actualizar el equipamiento y acompañar la evolución de los escenarios de seguridad a nivel global.













