El gobierno qatarí advirtió por el impacto global en el suministro energético tras los daños en Ras Laffan.
El primer ministro de Qatar, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, aseguró que los ataques iraníes contra el principal centro de distribución de gas del país tendrán “importantes repercusiones para el suministro energético mundial”. El impacto económico estimado asciende a pérdidas anuales por 20.000 millones de dólares tras los daños en la planta de Ras Laffan.
Por su parte, el ministro de Energía Saad Sherida al-Kaabi detalló que el ataque redujo en un 17% la capacidad de producción de gas natural licuado. Además, advirtió que las reparaciones en las instalaciones afectadas podrían demorar entre tres y cinco años, con consecuencias directas en el abastecimiento hacia mercados de Europa y Asia.
El impacto también encendió alertas en la región. Desde Irak condenaron los ataques a infraestructuras energéticas y advirtieron sobre una escalada que pone en riesgo la estabilidad regional y el flujo continuo de recursos. La situación se agrava por las tensiones en el estrecho de Ormuz, clave para la exportación de petróleo.













