El aumento del turismo mundial eleva los riesgos sanitarios y los especialistas recomiendan una evaluación previa para evitar enfermedades durante el viaje.
El crecimiento del turismo global hace indispensable incorporar la salud a la planificación del viaje, especialmente en la temporada estival, cuando se multiplican los traslados por vacaciones, receso escolar y celebraciones de fin de año. En 2024 se registraron unos 1.400 millones de movimientos turísticos internacionales, una cifra cercana a los niveles prepandémicos y con tendencia ascendente para 2025.
Esa movilidad incrementa la posibilidad de transmitir enfermedades entre regiones. En ese contexto, la infectóloga Hebe Vázquez, de la Fundación Stamboulian, advirtió que una consulta médica previa puede prevenir complicaciones y proteger tanto al viajero como a las comunidades que visita. Las estadísticas globales muestran que, por cada 100.000 personas que viajan a zonas tropicales, la mitad tendrá algún problema de salud y un porcentaje menor deberá recibir atención médica, ser hospitalizado o incluso repatriado.
La especialista señaló que no solo los viajes internacionales implican riesgos: los traslados dentro del país también requieren precauciones, desde actualizar el calendario de vacunación hasta protegerse de insectos o prepararse para cambios de clima y altitud. En 2024 se realizaron 4,1 millones de viajes domésticos y más de 960.000 viajes internacionales en la primera mitad de 2025, principalmente hacia Brasil.
La medicina del viajero recomienda una consulta entre cuatro y seis semanas antes de la partida para evaluar destino, época del año, alojamiento, edad y condiciones de salud. Las inmunizaciones se dividen en rutinarias, requeridas y recomendadas. La única vacuna obligatoria en el plano internacional es la de fiebre amarilla, una enfermedad transmitida por mosquitos que en América Latina generó más de 9.000 casos y 3.300 muertes entre 1960 y 2022.
En Argentina, la vacuna contra la fiebre amarilla es gratuita y obligatoria solo en zonas con riesgo de transmisión, como Misiones, Corrientes, Formosa y partes de Chaco, Salta y Jujuy. Se administra en una única dosis que brinda protección a partir de los diez días y no requiere refuerzo. Según el destino, también pueden indicarse vacunas contra hepatitis A y B, meningococo, fiebre tifoidea, poliomielitis, rabia, influenza, COVID-19 o sarampión.
Además de las inmunizaciones, los especialistas recomiendan medidas generales como uso de repelentes, mosquiteros, precauciones alimentarias e hidratación segura, protección solar, prácticas sexuales seguras y contratación de seguro médico internacional. Tomar estos recaudos permite viajar de manera más segura y reducir el riesgo de enfermedades.













