Estás hablando con alguien, cruzás una calle, o entrás a un lugar… y de repente sentís que ya viviste esa escena antes. Es el famoso déjà vu, una experiencia tan común como misteriosa. Pero, ¿qué lo causa?
El término “déjà vu” significa “ya visto” en francés. Se estima que entre el 60 y el 80% de las personas lo han experimentado al menos una vez en su vida, especialmente entre los 15 y los 25 años.
Una de las teorías más aceptadas es que ocurre cuando el cerebro procesa la misma información dos veces, con una pequeña diferencia de tiempo. La primera se registra brevemente, sin que seamos conscientes. La segunda, llega con fuerza… y sentimos que ya pasó.
Otra posibilidad es un desajuste neurológico temporal entre la memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo. Es como si el cerebro archivara un momento presente en la carpeta equivocada, haciéndonos creer que es un recuerdo.
En personas con epilepsia del lóbulo temporal, el déjà vu puede ser más frecuente, lo que ha llevado a pensar que puede estar ligado a microdescargas eléctricas en esa parte del cerebro.
Aunque sigue siendo un fenómeno en estudio, el déjà vu nos recuerda que la percepción del tiempo y la memoria son mucho más complejas —y menos lineales— de lo que pensamos.












