El financiamiento público para ciencia y tecnología sufrió una caída histórica desde la llegada de Javier Milei al poder. La pérdida de investigadores y la suspensión de proyectos generan un escenario crítico para el desarrollo científico y tecnológico del país.
Desde el inicio del gobierno de Milei, el presupuesto para ciencia y tecnología cayó a niveles similares a los de la crisis de 2001. Esta reducción impacta en el funcionamiento de laboratorios, becas y subsidios. La parálisis de programas frena investigaciones clave en todo el país.
La pérdida de más de 4.000 investigadores agrava la situación del sistema científico nacional. Muchos jóvenes abandonan sus carreras o buscan oportunidades en el exterior. El ingreso de nuevas generaciones está prácticamente detenido por falta de recursos y concursos.
Organismos como el CONICET denuncian la desfinanciación y la falta de planificación estatal. La comunidad científica reclama políticas públicas que garanticen la continuidad de la investigación. Advierten que recuperar lo perdido llevará años de inversión sostenida.













