Sentir que el día no alcanza es muy común. Entre trabajo, obligaciones, redes sociales y pendientes, muchas personas terminan agotadas sin haber hecho lo que realmente querían.
Estas acciones te pueden ayudar:
- Anotá las 3 tareas más importantes del día.
- Evitá empezar el día con redes o mails.
- Agrupá tareas similares en bloques.
- Decí que no a compromisos innecesarios.
- Reservá tiempo para vos, aunque sea 20 minutos.
El problema no siempre es la falta de tiempo, sino su mala administración. A veces, una mala planificación hace que pierdas horas en cosas sin prioridad.
Delegar, automatizar o incluso postergar tareas es parte de una buena gestión del tiempo. No tenés que hacerlo todo, todos los días.
También es importante incluir pausas. Descansar 5 minutos entre tareas mejora el rendimiento y evita el agotamiento mental.
El tiempo no se puede estirar, pero sí organizar mejor. Y eso cambia todo.












