El sector cárnico argentino tiene una oportunidad única de ingresar al nicho premium del mercado chino de carne, actualmente dominado por Estados Unidos. La guerra comercial con el gigante asiático dejó un espacio que podría ser aprovechado si se mejora la calidad y promoción de los productos nacionales.
A pesar de que Argentina es uno de los principales proveedores de carne para China, no ha logrado posicionarse en el segmento más exclusivo, donde los precios son mucho más altos. Los aranceles impuestos a Estados Unidos por la guerra comercial dejan un vacío que podría beneficiar a la Argentina, si se logra cumplir con los requisitos de calidad y certificación exigidos.
Especialistas como Fausto Brighenti aseguran que la demanda de carne de alta calidad en China sigue creciendo, especialmente entre la clase media urbana. Sin embargo, aún faltan frigoríficos capacitados y políticas adecuadas para aprovechar este mercado de lujo, en el que Australia y Uruguay ya están avanzando con éxito.
Además de los cortes premium, existen subproductos como las menudencias y el hueso que podrían ofrecer una ventaja competitiva para Argentina, que ya está cerca de firmar protocolos con China para exportarlos. Sin embargo, los productores locales deben enfrentarse a desafíos como las retenciones y un modelo de producción más orientado al consumo interno que al mercado de alta gama.













