Dos estudios recientes publicados en The Lancet y en la revista de la Asociación Americana del Corazón revelan un preocupante incremento de accidentes cerebrovasculares en adultos jóvenes y mujeres. Estrés crónico, hipertensión, diabetes sin control y la contaminación ambiental figuran entre las principales causas que explican esta tendencia.
El accidente cerebrovascular (ACV) ya no es una enfermedad exclusiva de adultos mayores. Nuevas investigaciones muestran un crecimiento sostenido de casos en personas jóvenes, especialmente mujeres. Los hallazgos encendieron las alarmas en la comunidad médica internacional.
Según los estudios publicados en The Lancet y la Asociación Americana del Corazón, factores como el estrés, la hipertensión y la diabetes no controladas son claves. También se suman hábitos poco saludables y el impacto de la contaminación ambiental. Todos estos elementos aumentan el riesgo de sufrir un ACV a edades tempranas.
Los expertos advierten sobre la necesidad de tomar medidas preventivas desde edades más tempranas. Controlar los factores de riesgo y fomentar estilos de vida saludables son pasos fundamentales. Además, destacan la importancia de mejorar el acceso a la atención médica y los diagnósticos oportunos.













