El organismo de control de las cuentas públicas se encuentra virtualmente inactivo debido a la disputa política por la designación de sus miembros. Mientras el Senado y Diputados no llegan a un consenso, la AGN funciona con solo un representante con facultades delegadas.
La Auditoría General de la Nación (AGN) enfrenta una parálisis institucional tras el vencimiento del mandato de los tres auditores designados por el Senado, sumándose a la vacante de los representantes de la Cámara de Diputados, que no han sido reemplazados desde hace un año.
Desde abril de 2024, la AGN operaba con solo cuatro de sus siete miembros debido a la falta de acuerdo entre los bloques de La Libertad Avanza, el PRO y la UCR sobre los nuevos nombramientos. Con la salida de los auditores del Senado este lunes, el organismo queda reducido a su presidente, Juan Manuel Olmos, quien continuará con las funciones delegadas hasta que el Congreso designe nuevas autoridades.
El senador Miguel Ángel Pichetto advirtió sobre la necesidad de resolver esta situación y afirmó que se solicitó a las autoridades del Congreso que convoquen a los jefes de bloque para definir los reemplazos. “Sobre la caducidad de los mandatos y la necesidad de que convoquen a los presidentes de los bloques para definir a sus representantes”, explicó.
En la Cámara de Diputados, la disputa por las vacantes ha generado tensiones. El diputado de Encuentro Federal, Oscar Agost Carreño, expresó su preocupación por la demora en las designaciones: “Nuestra postura es que el Gobierno tiene que dejar de bloquear la AGN y debe constituirse la Auditoría General de la Nación y los diputados y senadores tenemos que empujar que se conforme”.
El conflicto radica en la distribución de los puestos entre los distintos espacios políticos. La Libertad Avanza reclama un lugar para Santiago Viola, mientras que la UCR y el PRO también buscan representación en el organismo. Por su parte, Unión por la Patria tiene asegurada una vacante pero aspira a mantener las dos que ya tenía.
En el Senado, la situación no es diferente. El peronismo reclama los dos lugares que ya posee, la UCR busca uno para Luis Naidenoff y el oficialismo también quiere una representación. Las negociaciones podrían avanzar en la sesión del jueves, en la que también se debatirá la designación de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla para la Corte Suprema.
Mientras el Congreso sigue sin definir la integración de la AGN, algunas propuestas buscan ampliar la conformación del organismo. Además, el senador Juan Carlos Romero presentó un proyecto para rechazar auditorías privadas en empresas públicas, aunque aún no ha logrado el respaldo necesario dentro de la Comisión Revisora de Cuentas.













