Reducir el uso de plástico no tiene que ser complicado. Con algunos cambios simples en tu día a día podés cuidar el planeta y generar menos residuos sin sacrificar comodidad.

Probá con estas acciones:

  • Usá bolsas reutilizables al hacer compras.
  • Evitá botellas de agua descartables.
  • Llevá tu propio vaso o taza reutilizable.
  • Comprá productos a granel o sin empaque.
  • Elegí cepillos de dientes de bambú.
  • Rechazá sorbetes y cubiertos descartables.
  • Usá envases de vidrio para guardar comida.
  • Comprá detergente o shampoo en refill.
  • Evitá envolver frutas y verduras en plástico.
  • Reutilizá frascos y envases en casa.

Cada pequeño cambio suma. Aunque parezca poco, si muchas personas hacen lo mismo, el impacto es enorme.

Además de reducir residuos, estarás enviando un mensaje a las marcas: que los consumidores prefieren productos más responsables. Esto puede generar un cambio en toda la industria.

El plástico tarda cientos de años en degradarse. Reducir su uso es una forma concreta y accesible de cuidar el planeta.

Empezá por lo que te resulte más fácil y seguí sumando. Lo importante es tomar conciencia y actuar.

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