Estudios recientes confirman que la música tiene un impacto directo en las emociones y la salud mental.
Escuchar canciones alegres puede mejorar el estado de ánimo, mientras que la música relajante ayuda a reducir el estrés y la ansiedad.
Los expertos recomiendan crear listas de reproducción personalizadas para potenciar el bienestar emocional.













